Zaña una ciudad perdida en el tiempo

Zaña una ciudad perdida en el tiempo

La historia de la antigua ciudad colonial de Zaña siempre me pareció apasionante. Esta se esconde tras un aura de melancólico misterio, debido a las desgracias que precipitaron su desaparición. Si al viajar a Perú se tiene interés por visitar la región Lambayeque, este debería ser un punto obligado dentro de su agenda.

Orígenes de Zaña

Esta ciudad fue fundada por colonizadores españoles, quienes la bautizaron como Villa Santiago de Miraflores de Zaña. Las razones de su emplazamiento fueron determinadas por su importancia geográfica al ser el nexo entro dos importantes valles de la región norperuana y puerta de entrada a la sierra norte de Cajamarca. Esto, junto a la nada despreciable fertilidad de sus tierras, contribuyó significativamente a su enriquecimiento.

En corto tiempo, lo que había sido un modesto territorio de indígenas moches, se convirtió en una próspera ciudad ocupada por hacendados europeos quienes, además de emplear a los pobladores originales, introdujeron en la zona esclavos africanos y trabajadores asiáticos. Ello dio como resultado una fisonomía bastante peculiar, al darse las naturales mezclas de etnias tan diferentes, fisonomía que aún conservan sus descendientes.

Las calamidades que la azotaron

La opulencia conseguida por esta ciudad fue tal, que pronto se corrió la voz por todo el continente; llegando a despertar la avaricia de cuanto pirata acechaba en el vasto océano pacífico. La ciudad soportó como pudo ataque tras ataque, hasta que finalmente el infame Edwar Davis entrego Zaña a las llamas luego del peor saqueo de su historia.

Treinta y cuatro años después esta orgullosa ciudad aún trataba de recuperarse de aquella amarga experiencia, cuando un enorme torrente la inundó y barrió por completo. Nada se pudo hacer por rescatarla. Hay leyendas que atribuyen sus desgracias al desmedido libertinaje de sus habitantes. Otras historias culpan de su decadencia a alguna maldición proferida siglos atrás debido al frívolo estilo de vida de la clase dominante. Sin embargo a la fecha no hay nada que respalde estos mitos.

Zaña en la actualidad

Actualmente aún se puede pasear entre los imponentes vestigios de las monumentales construcciones de monasterios e iglesias. Restos que nos hablan de la grandiosa atención a los detalles incluso en escala gigante. Los enormes arcos, las amplias bóvedas y los recios muros que aún quedan en pie nos transmiten lejanos ecos de orgullosas épocas donde el lujo y la ostentación eran la norma a seguir. Épocas que se filtran entre los cálidos rayos del sol, que ilumina la inconfundible textura de los adobes centenarios que el laborioso viento ha desnudado.

Los descendientes de esclavos y empleados que quedaron repoblaron las inmediaciones, dando lugar a lo que hoy se conoce como el pueblo de Zaña. Lugar donde aún ahora florecen la música, las danzas y costumbres legadas por sus ancestros. En dicho lugar podemos encontrar el Museo Afro Peruano que conserva una generosa colección que recoge e ilustra el gran acervo cultural de la zona. Este singular museo es fruto de la activa colaboración de los lugareños, quienes donaron todos los objetos allí expuestos.

A poca distancia del pueblo se encuentran las Ruinas del cerro Corbacho; sitio donde se puede observar abundantes vestigios de la Cultura Chimú en épocas tardías, los cuales probablemente sean contemporáneos a las primeras épocas de la Cultura Inca. No muy lejos de allí florece un Bosque seco de más de cinco mil hectáreas, ecosistema amenazado en el cual podemos hallar una gran variedad de árboles propios de la costa norte peruana e importantes variedades de aves endémicas.

Si nos da hambre Callanca es el lugar ideal para deleitarnos con los sabrosos platos a base de pato. Una especialidad de la región Lambayeque que muy bien ganada tiene su exquisita reputación. Entre frescas ramadas y deliciosos aromas nos embarcaremos en un éxtasis gastronómico que desearemos rememorar una y otra vez, tan sólo, para que se nos haga agua la boca.

Pero quizás el más resaltante de los atractivos que rodean la antigua ciudad colonial de Zaña sea el Criadero de caballos de paso. Este pintoresco albergue da cobijo a más de doscientos ejemplares de este hermoso animal, único en el mundo. La oportunidad de ver e interactuar con estos bellos caballos es algo que no tiene precio. Hacer turismo en Perú no sólo es visitar restos arqueológicos, sino también disfrutar de la enorme biodiversidad que alberga.

Estos y muchos más son los singulares atractivos de la antigua ciudad de Zaña. Tierra de historia y tradición que esconde en su seno recuerdos de un esplendoroso pasado.

Zaña, datos importantes:

Llegar en transporte público: Desde el “Terminal terrestre interdistrital” en Chiclayo, cruce de las avenidas Nicolás de Piérola y Quiñones. Se debe esperar a que la movilidad esté llena para salir.

Llegar en transporte privado: Recorrido en taxi de una hora desde Chiclayo. El vehículo tomará la carretera Panamericana en dirección sur y posteriormente el desvío a Zaña.

Regresar: Se puede tomar un taxi colectivo solicitando bajar en el centro de la ciudad de Chiclayo.

Municipio: munizana.gob.pe

Museo Afroperuano: Calle Independencia Nº 645, Zaña – Lambayeque – Perú / (074) 431042 / museoafroperuano@yahoo.es

Atención museo: 09:30 am – 01:00 pm y 02:30 pm – 05:00 pm

Posta médica: Calle Patria S/N

Estación policial: Calle Real S/N

Información Turística: Calle Real Nº 450

Foto Ruinas de Zaña

Authored by: Carlitos Fox

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